Trujillo en Línea.- Una palabra puede abrir oportunidades. En un entorno profesional
competitivo y altamente conectado, el lenguaje deja de ser solo un medio de
comunicación para convertirse en un recurso estratégico de la marca personal.
La forma en que un profesional se expresa influye directamente en la confianza
que inspira, la credibilidad que proyecta y las oportunidades que puede
generar.
Yomira Zavaleta Ganoza, docente de Administración y Marketing de la
Universidad Tecnológica del Perú (UTP), sostiene que el lenguaje positivo es
una competencia esencial para fortalecer la reputación profesional, consolidar
relaciones interpersonales y potenciar el liderazgo. En ese contexto, propone
seis recomendaciones para convertir la comunicación en una aliada del
crecimiento profesional.
1. Reconocer la influencia del lenguaje en la imagen profesional. Las palabras transmiten más que información;
reflejan seguridad, actitud y preparación. El uso frecuente de expresiones
negativas o dubitativas puede proyectar inseguridad, mientras que un lenguaje
claro, preciso y positivo fortalece la percepción de profesionalismo. Es
recomendable identificar muletillas, expresiones limitantes o mensajes ambiguos
y reemplazarlos por un discurso con más confianza y compromiso.
2. Proyectar una mentalidad de crecimiento. La manera en que una persona habla sobre sí misma
influye tanto en su autopercepción como en la percepción de quienes la rodean.
Expresiones como "estoy en proceso de mejora", "tengo
disposición para aprender" o "puedo desarrollar esta
habilidad" reflejan una mentalidad orientada al aprendizaje continuo.
Este enfoque fortalece la autoconfianza y proyecta una imagen de adaptación,
resiliencia y desarrollo profesional permanente.
3. Practicar una comunicación asertiva y empática. El lenguaje positivo no consiste en ignorar los
problemas, sino en abordarlos con respeto, objetividad y orientación hacia
soluciones. La comunicación asertiva permite expresar ideas con claridad y
firmeza, mientras que la empatía favorece la comprensión de diferentes
perspectivas. Escuchar activamente, validar opiniones y responder de manera
constructiva fortalece la confianza y mejora el trabajo colaborativo.
4. Gestionar situaciones difíciles con un enfoque orientado a soluciones. Los conflictos y desafíos forman parte de
cualquier entorno laboral. La diferencia radica en la forma en que se
comunican. En lugar de centrar el discurso en los problemas o en la búsqueda de
responsables, es recomendable utilizar expresiones como "¿cómo podemos
mejorar este proceso?" o "exploremos una alternativa que
beneficie a todos". Este tipo de comunicación favorece un clima
laboral positivo, fortalece el liderazgo y preserva la imagen profesional.
5. Cuidar la comunicación en los entornos digitales y las redes
profesionales. La
marca personal también se construye en los espacios digitales. Cada
publicación, comentario o interacción comunica valores, competencias y nivel de
profesionalismo. Mantener coherencia en el discurso, evitar respuestas
impulsivas y compartir contenido de valor permite fortalecer la reputación
digital y ampliar las oportunidades de networking, colaboración y crecimiento
profesional.
6. Mantener coherencia. Una marca personal sólida no solo depende de lo que se dice, sino
también de la coherencia entre el discurso, el comportamiento y los valores que
se proyectan. Cuando el lenguaje está alineado con las acciones, se fortalece
la autenticidad y la credibilidad, dos atributos esenciales para generar
confianza. La consistencia en la comunicación permite construir una identidad
profesional diferenciada.
Finalmente, la docente destacó que el lenguaje positivo representa una
herramienta estratégica para el desarrollo profesional y la consolidación de
una marca personal auténtica.