¿Cómo transforma una experiencia internacional la formación de un estudiante?
Trujillo en Línea. - Estudiar en otro
país, participar en una investigación internacional o compartir aulas con
estudiantes de distintas culturas puede parecer, para muchos jóvenes, una
experiencia complementaria a la formación universitaria. Para el rector de la
Universidad Tecnológica del Perú (UTP), Jonathan Golergant, el valor de una
experiencia internacional va mucho más allá del prestigio de la institución o
del destino elegido. "Una experiencia internacional no solo amplía
conocimientos. También cambia la manera en que una persona entiende su
profesión, fortalece su capacidad de adaptación y le permite descubrir
habilidades que muchas veces no sabía que tenía", afirma.
La tecnología, la
salud, el cambio climático o el desarrollo económico son algunos de los retos
que hoy se abordan desde equipos de trabajo distribuidos en distintos países.
Esta realidad exige profesionales capaces de desenvolverse en entornos
diversos, colaborar con personas de diferentes culturas y comprender problemas
desde perspectivas globales. En ese contexto, las experiencias internacionales
permiten desarrollar una mirada más amplia sobre el ejercicio profesional y
sobre el papel que cada persona puede desempeñar frente a esos desafíos.
Según Golergant, el
principal impacto de estas experiencias no se limita a los conocimientos
adquiridos en el aula. También fortalece habilidades como la comunicación
intercultural, la autonomía, la adaptación al cambio y la capacidad para
desenvolverse en contextos desconocidos, competencias que hoy son ampliamente
valoradas por las organizaciones.
"Cuando un
estudiante enfrenta un entorno académico distinto, convive con personas de
otras culturas y aprende nuevas formas de resolver problemas, desarrolla
capacidades que difícilmente podrían fortalecerse únicamente dentro del
aula", señala. El rector considera que esta visión también invita a
replantear el sentido de la internacionalización en la educación superior.
"Las alianzas entre universidades adquieren verdadero valor cuando se
traducen en oportunidades reales de aprendizaje. Su propósito no es solo
conectar instituciones, sino abrir experiencias que amplíen las posibilidades
de desarrollo de los estudiantes", sostiene.
Finalmente,
Golergant destaca que estas oportunidades pueden tener un impacto duradero en
la trayectoria de quienes las viven. "A veces, una estancia de
investigación, un semestre de intercambio o unas semanas de formación
internacional son suficientes para que un estudiante descubra una nueva
vocación, fortalezca su confianza y amplíe el horizonte de aquello que cree
posible para su futuro", concluye.