Trujillo: un grito por La Libertad y la libertad de hacer cine peruano abrió el 13 FECIT

Trujillo en Línea.-El sonido ancestral de una caracola rompió la espera. Un chaski mochica irrumpió en escena y, con una voz profunda que parecía convocar a los antiguos habitantes de estas tierras, exclamó tres veces: «¡FECIT! ¡FECIT! ¡FECIT!». A continuación, un poderoso «¡Que viva La Libertad!» terminó por anunciar lo inevitable: el cine peruano volvía a encontrarse con Trujillo.
Una libertad que aquella noche trascendía el nombre de nuestra región para adquirir otro significado, el de la independencia artística por la que tantos cineastas peruanos luchan constantemente para contar sus historias.
Así comenzó, el viernes 16 de octubre, la decimotercera edición del Festival de Cine de Trujillo (FECIT), en el auditorio del Colegio Médico de La Libertad. Una ceremonia que encontró en nuestras raíces culturales el lenguaje perfecto para celebrar un arte que también se construye desde la identidad, la memoria y la resistencia.
Tras aquella apertura ceremonial, la banda Perú Salvaje se encargó de encender el ambiente con tres interpretaciones de una energía frenética y que contagia. Mientras el público continuaba llegando, la música fue convirtiendo el recinto en un espacio de celebración colectiva. No había empezado todavía la primera proyección, pero el festival ya tenía ritmo, personalidad y, sobre todo, espíritu norteño.
La inauguración oficial llegó de la mano de Hugo Valdez y Mariagracia Mejía, directora del festival, quienes dieron inicio a nueve días dedicados íntegramente a la cinematografía nacional. En su decimotercera edición, el FECIT reúne 50 películas peruanas en competencia, provenientes de distintas regiones del país, reafirmando su compromiso con la descentralización del cine y la creación de espacios donde las historias nacionales puedan encontrar una pantalla y, especialmente, un público.
Uno de los momentos más significativos de la noche estuvo dedicado a José Carlos Huayhuaca, cineasta, escritor e investigador cusqueño, homenajeado de esta edición. Su trayectoria, vinculada tanto a la creación audiovisual como al pensamiento crítico y la enseñanza cinematográfica, recibió el reconocimiento del festival mediante la entrega de un trofeo conmemorativo. Fue un encuentro entre generaciones, una oportunidad para reconocer a quienes han contribuido a construir una mirada propia sobre nuestro cine.
Huayhuaca también encontró espacio para la evocación personal. Recordó su visita a Trujillo en 1987, cuando llegó a la ciudad con motivo del Concurso de Ballet de Trujillo, recuperando así un vínculo con la escena cultural local que se remontaba a casi cuatro décadas. Entre las referencias de su trayectoria apareció también la figura de Guamán Poma de Ayala, vinculada a sus inquietudes intelectuales y cinematográficas.
El homenaje encontró su culminación en la proyección del documental Perú: Cuando el mundo oscureció (1987), codirigido por Huayhuaca y Gianfranco Annichini, presentado en una versión restaurada. La película se adentra en las celebraciones de la Virgen del Carmen en el valle del Colca y explora, a través de las tradiciones orales de sus habitantes, el sincretismo religioso y las huellas de la evangelización colonial. Una obra que dialoga con la memoria histórica del país y recuerda que el cine también puede ser un instrumento para interrogar nuestro pasado..(Nota de prensa y fotos FECIT)




