Contraloría intensifica control preventivo para garantizar culminación de obras que protegerán a Trujillo frente a inundaciones
Trujillo en Línea.- La Contraloría General de la República
reafirmó su compromiso de acompañar y supervisar de manera permanente la
ejecución de las obras de control de inundaciones vinculadas a las quebradas
San Idelfonso y San Carlos, con el objetivo de asegurar que culminen dentro de
los plazos previstos y cumplan su finalidad pública de proteger a la población
de Trujillo, El Porvenir, Víctor Larco Herrera y Laredo frente a posibles
activaciones de quebradas durante eventos climáticos extremos por el Fenómeno
de El Niño (FEN).
Durante el segundo día del operativo de control
multisectorial en la región La Libertad, el vocero de la Contraloría, Luis
Castillo Torrealva, destacó que la institución viene desarrollando acciones de
control preventivo a través de la Gerencia de Control de Megaproyectos y la
Gerencia Regional de Control de La Libertad para verificar el avance oportuno
de los trabajos y alertar sobre posibles riesgos que puedan afectar su
culminación.
La preocupación de la entidad responde a la necesidad de
garantizar que las inversiones ejecutadas logren reducir la vulnerabilidad de
la ciudad frente a fenómenos hidrometeorológicos como los registrados durante
el Fenómeno El Niño Costero de 2017, cuando la activación de las quebradas San
Idelfonso y San Carlos provocó severas inundaciones, daños a la infraestructura
pública y privada, así como afectaciones a miles de familias en Trujillo y
distritos aledaños.
Castillo informó que los trabajos presentan avances
importantes, entre ellos la culminación de los 36 diques de la quebrada San
Idelfonso, los 25 diques de San Carlos y diversas intervenciones
complementarias dentro del sistema hidráulico diseñado para conducir hasta casi
300 metros cúbicos por segundo (m3/s) al río Moche, lo cual se sumaría a los
más de 900 m3/s que podría circular en época de crecida. De allí la importancia
de proteger las defensas ribereñas.
Se espera que en octubre concluya la construcción de un
canal de conducción y antes de fin de año culminen otros trabajos. Asimismo,
indicó que actualmente se ejecutan labores de ensanchamiento del cauce y
reforzamiento de las defensas ribereñas en sectores estratégicos.
No obstante, advirtió que aún existen tramos pendientes en
el río Moche que requieren ser concluidos para garantizar la efectividad
integral del sistema de protección. Según precisó, de los 24 kilómetros
contemplados para la intervención, todavía quedan aproximadamente 12 kilómetros
por culminar.
“De poco serviría concluir la conducción de las aguas
provenientes de las quebradas si los trabajos de protección en el río Moche no
se completan. Nuestro acompañamiento busca precisamente advertir estos riesgos
y contribuir a que la obra cumpla el propósito para el cual fue concebida”,
señaló.
Control preventivo
Castillo Torrealva manifestó que, desde el 2024, el
contralor César Aguilar impulsó la estrategia de control preventivo en
proyectos de gran envergadura, promoviendo espacios de coordinación
interinstitucional orientados a acelerar la ejecución de obras prioritarias
para la población. En ese marco, ha venido acompañando los esfuerzos destinados
a cerrar brechas de infraestructura relacionadas con la gestión del riesgo de
desastres.
La vigilancia de la Contraloría cobra especial relevancia
considerando los pronósticos climáticos emitidos para el periodo 2026-2027, que
demandan mantener altos niveles de preparación y mitigación frente a posibles
eventos asociados al FEN. En ese contexto, la institución continuará
supervisando no solo las obras de protección hidráulica, sino también la
infraestructura crítica vinculada a servicios esenciales como salud, educación
y patrimonio cultural.
“La finalidad de nuestro trabajo es contribuir a que las
obras se culminen oportunamente y cumplan su función de proteger la vida, la
seguridad y los bienes de los ciudadanos”, enfatizó Castillo.
Chan Chan y otras visitas
Durante la jornada de supervisión, un equipo de auditores
se trasladó hasta Chan Chan, la ciudad construida en adobe más grande de
América y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, a fin de
verificar las acciones de preparación y respuesta ante la ocurrencia de
lluvias.
Allí se constató que, si bien algunas estructuras metálicas
protegen al monumento, las tuberías de evacuación pluvial descargan en zonas no
adecuadas que podrían ocasionar grandes aniegos y comprometer el atractivo
turístico y cultural. Incluso, el agua de las últimas precipitaciones se
estaría filtrando en otros sectores del complejo arqueológico. También se
observó afectaciones en muros, por lo que urgen acciones para preservar este
importante recinto de la cultura preinca.
Asimismo, en el sector de transportes se han visitado obras
de puentes en la provincia de Santiago de Chuco para verificar su estado
situacional. A nivel del sector vivienda se han inspeccionado los vehículos,
maquinaria pesada y motobombas para enfrentar el FEN, mientras en social se ha
constatado la gestión de la atención integral a niñas y adolescentes y
evaluación de las medidas preventivas y correctivas ante fenómenos naturales
que afecten a los CAR Hogar La Niña y Hogar San José.
Con respecto al sector de salud se ha supervisado el
Hospital Rosa Sánchez de Santillán, ubicado en la provincia de Ascope, donde se
atienden más de 127 000 habitantes. Sin embargo, su rango de influencia se
amplía al recibir pacientes derivados de postas y centros médicos periféricos.
Los auditores también han visitado otras obras de
infraestructura educativa, eléctrica y han verificado las labores de prevención
en puntos críticos en localidades como Moche, Chao, Huanchaco, Florencia de
Mora, entre otras.
Con estas acciones, la Contraloría busca asegurar que las
inversiones ejecutadas en La Libertad respondan efectivamente a las necesidades
de la población y eviten que se repitan los graves impactos ocasionados por las
inundaciones registradas en años anteriores.