Trujillo: en sesión de concejo insisten en que planta de tratamiento de aguas residuales sea en El Cortijo
Trujillo en Línea.- El Concejo pospuso para nueva sesión la aprobación de un
convenio de delegación de funciones y competencias de la Municipalidad
Provincial de Trujillo (MPT) a favor de la Agencia de Promoción de la Inversión
Privada - Proinversión, para la iniciativa privada cofinanciada: Planta de
tratamiento de aguas residuales para disposición final o reuso.
De aprobarse, Proinversión asumirá en representación de la
MPT la titularidad del proyecto. Eso será analizado en una nueva sesión, previa
reunión informativa del Concejo con Proinversión y el Ministerio de Vivienda,
Construcción y Saneamiento.
El alcalde Mario Reyna Rodríguez dijo que se necesita la
mesa de trabajo para que expliquen el marco general completo. Hay un convenio
aprobado el año 2016 con el ministerio y queremos saber cómo queda, a qué nos
obliga, cuál será el panorama de desconocerlo. Necesitamos más información
antes de tomar una decisión.
Proinversión es la agencia encargada de promover la
inversión privada tanto en infraestructura como servicios públicos y lo hace
bajo las modalidades de asociación público privada (APP) de proyectos en
activos y a través de obras por impuestos.
El objetivo del proyecto es contar con el diseño, construir,
operar y mantener la infraestructura necesaria para la recolección, el
tratamiento y la disposición final o reuso de las aguas residuales tanto de las
ciudades de Trujillo como de Chepén.
Hay una iniciativa privada cofinanciada mediante la cual, de
ejecutarse, una parte del componente de inversión será asumida por el Estado,
en tanto que la operación y mantenimiento sería asumida por la empresa
prestadora de servicios de saneamiento, con garantía del Estado, explicó
Ernesto Saldívar Abanto, director del proyecto.
El monto de inversión, sin considerar el IGV, es de casi 400
millones de dólares y el titular del proyecto a la fecha es el Ministerio de
Vivienda, Construcción y Saneamiento, por la delegación de facultades que
recibió el año 2016 de las municipalidades provinciales de Trujillo y Chepén.
El convenio propuesto obedece a modificaciones normativas
emitidas por el gobierno a finales del año pasado.
El proyecto debe generar unos 4800 puestos de trabajo
directos e indirectos y tiene como objetivo beneficiar a un millón de
habitantes y generar mejores condiciones de salud para la población debido a
que el sistema de tratamiento de aguas residuales actualmente está colapsado
por haber sobrepasado sus capacidades de diseño.
Con el nuevo proyecto se estaría reduciendo la contaminación
del mar, que actualmente recibe las aguas residuales sin tratamiento y se
generaría un mayor dinamismo para el sector turismo.
El proyecto está en estructuración y transacción de
facultades para que Proinversión pueda continuar con la gestión especializada
en las fases correspondientes. Una vez que se haya logrado el consenso sería
declarado de interés y se abre al mercado de manera que podrían presentarse
terceros interesados con lo cual se adjudicaría bajo concurso o si no se
presentan terceros se adjudicaría directamente al proponente.
El regidor Luis González Rosell cuestionó que la empresa
proponente (española) se haga cargo después del cobro de los servicios, a
través de Sedalib. Cuando las tarifas comiencen a subir la población se va a
acordar de este Concejo, Además, se quiere seguir arrojando el agua al mar, sin
tratarla y reutilizarla, criticó, adelantando estar en contra si los temas no
se aclaran bien antes.
Sedalib tiene un terreno amplio en El Tablazo de Huanchaco
para que allí se haga la planta de tratamiento; sin embargo, se pretende
hacerla en Covicorti, pagando una suma importante por la compra del terreno.
Que el proyecto se restructure, que la planta se haga en El Tablazo y que el
agua se reutilice para la zona norte de Trujillo, que será la de extensión
urbana para los próximos años, agregó.
El regidor Andrés Sánchez manifestó, por su parte, que este
no era un tema nuevo. Ya se abordó con representantes del Ministerio de
Vivienda y de Proinversión y se dijo que no procedía. Que esto se socialice con
la población, que es finalmente la que pagará los recibos, precisó.
El representante de Proinversión dijo que de reestructurarse
el proyecto cabe la posibilidad que al proponente privado no le convenga, no lo
acepte, retire la iniciativa y ahí quedó todo. El Estado está en facultad de
canalizarlo por otra modalidad, como iniciativa estatal cofinanciada, de
continuar como iniciativa privada o si se cuenta con los recursos podría
ejecutarlo como una obra pública. “Lo que estamos pidiendo ahora es simplemente
el marco para poder continuar con el proyecto, remarcó.