El ataque provocó daños y derrumbe de galerías, afectando el sostenimiento necesario para la explotación segura del yacimiento.
Afortunadamente, los trabajadores retenidos fueron liberados sin presentar lesiones o afecciones a su salud. No obstante lo anterior, este tipo de ataques se han vuelto frecuentes en la convulsionada provincia de Pataz, ocasionando víctimas mortales en otras mineras formales, como Compañía Minera Poderosa, y ahora afectando también la zona de la Comunidad Campesina Llacuabamba, donde opera MARSA. Precisamente hace un mes, otro grupo de delincuentes arrojó cartuchos de dinamita en repetidas ocasiones en esta misma zona.
Los hechos han sido denunciados a las autoridades correspondientes para que continúen las investigaciones y se identifique a los responsables. Cabe destacar que pobladores de Llacuabamba están colaborando activamente para lograr la identificación de los delincuentes.
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